La
ética es definida en el diccionario de la Real Academia Española (2009)[1],
como parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del
hombre. La ética contiene un sistema de principios en que se fundamentan las
normas morales, una teoría y una visión
de cómo deben ser los seres humanos.
La
ética en evaluación de aprendizajes se refiere a cómo debe ser el proceso de
evaluación, para cumplir con el propósito principal que es mejorar el
aprendizaje Saavedra (2001)[2],
sustentándose en principios éticos, que
deben enmarcar la gestión de evaluar el aprendizaje estudiantil. Medina y Verdejo (2000),[3]
señalan 6 principios éticos, que son:
-
Principio
ético de beneficencia: ante todo se realizará aquello que redunde en el
bienestar de las estudiantes. Las acciones evaluativas deberán entonces ser
provechosas para los estudiantes.
-
Principio
ético de no maleficencia: significa ante todo, no hacer daño. Muchas acciones
evaluativas impensadas pueden tener efectos traumáticos permanentes en los
estudiantes. El diseño, administración e interpretación muchas veces han sido
utilizadas para clasificar, estigmatizar y etiquetar a los estudiantes.
-
Principio
de la autonomía: de aquí emana el procedimiento del consentimiento informado,
en los cuales las personas deben conocer de antemano los procesos de
evaluación. No significa que el estudiante puede hacer lo que se le da la gana,
sino que proteger su derecho a estar informado de lo que conlleva el proceso de
evaluación.
-
Principio
de justicia: igualdad de condiciones para llevar a cabo el proceso, o también
hacer diferencias con determinados estudiantes que tengan necesidades
especiales.
-
Principio
de privacidad: derecho que tienen los estudiantes de que sus expedientes
académicos y cualquier otro material relacionado con su progreso académico no
sea del dominio público.
-
Principio
de integridad: se refiere a la virtud de rectitud, honradez y veracidad en todo
el quehacer escolar y especialmente en los productos de éste.
En definitiva lo importante es considerar que
el fin último de la evaluación es mejorar los aprendizajes de los alumnos y no
calificar para clasificar, excluir, o estigmatizar.
Competencia trabajada: 3a, b, c
¿Qué es la ética en evaluación de aprendizaje?
[2] Saavedra, M.
(2001) Evaluación del aprendizaje: Conceptos
y técnicas. Editorial Pax México. México.
[3] Medina, M. y
Verdejo, A. (2000) Evaluación del aprendizaje estudiantil. Editorial Isla Negra. San
Juan. Puerto Rico.