viernes, 17 de febrero de 2012

EL SIMCE EN CHILE


El Sistema de Mejoramiento de la Calidad Educacional conocida como prueba SIMCE es “una instancia de evaluación que está incorporada como parte integral del proceso educativo y es un instrumento preferente, aunque no exclusivo, que el Ministerio de Educación tiene para obtener información acerca de la calidad de la educación y el logro de los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos”  (Magendzo. 2008  :252) el diseño y su administración depende de la Unidad de Currículum y evaluación del Ministerio de Educación, lo  que asegura la estrecha relación que tiene el SIMCE con el currículum Educacional.

La información entregada por la prueba SIMCE sirve especialmente al Ministerio de Educación, para monitorear la calidad y equidad de la educación desde la perspectiva de las competencias que manejan los alumnos y alumnas en distintas áreas curriculares, identificar los establecimientos que necesitan apoyo externo, evaluar la efectividad de programas de intervención, asignar incentivos a las escuelas que logren mantener altos puntajes, conocer las principales características del entorno escolar y familiar en el que estudian los alumnos chilenos. (SIMCE, 2010)

El SIMCE se ha administrado en cursos de cuarto y octavo año en educación primaria, y segundo medio en educación secundaria de todos los establecimientos educacionales del país, es decir, tanto municipales, particulares subvencionados y particulares pagados.  La prueba evalúa “objetivos Fundamentales y Contenidos mínimos Obligatorios del Marco Curricular en los sectores de Matemática, Lengua Castellana y Comunicación, Historia y Geografía y Ciencias Naturales. El sistema incluye, además, la elaboración de pruebas para medir aspectos afectivos (autoestima, autonomía, seguridad y actitud hacia el ambiente) y cuestionarios para alumnos, profesores y padres” (Magendzo. 2008 :253)

Para la elaboración de las pruebas en cada sector de aprendizaje, se identifican los objetivos del currículo nacional posibles de ser evaluados. Luego, estos objetivos se concretan  en contenidos y habilidades. Este marco especifica el total de preguntas de la prueba definitiva, así como el número de preguntas por contenido y habilidad. Las preguntas siguen un riguroso proceso de revisión para asegurar que sean pertinentes y relevantes al área y curso evaluado, estén correctas en su planteamiento y evalúen realmente los contenidos y habilidades que pretenden evaluar. En las preguntas de selección múltiple, se vela porque presenten solo una opción correcta y que las opciones incorrectas reflejen errores conceptuales o de razonamiento típicos de los alumnos. En las preguntas abiertas, se elaboran pautas de corrección que especifican las características que debe tener una respuesta para considerarse correcta, parcialmente correcta o incorrecta (SIMCE 2010)

Una debilidad importante al momento de la elaboración de las preguntas es su estandarización, ya que se considera como un problema porque no se considera formas de aprender o visiones de mundo que  tienen los alumnos y alumnas de origen indígena.

En el año 1997, el colegio de profesores de Chile, señalaba los grandes peligros que el SIMCE representaba para las escuelas: omiten la diversidad cultural y las capacidades de los estudiantes, discriminando a los más pobres y menos integrados de la modernidad; sancionan y estigmatizan a la educación pública que es la que recibe en su mayoría a los alumnos y alumnas con mayor atraso educativo, familias con bajos niveles escolares y socioeconómicos;  se aplican de modo homogéneo, negando las necesidades educativas de los alumnos; promueven la competencia por alcanzar los premios de excelencia académica, en vez de instancias de intercambio y colaboración intra e interescuelas (Colegio de profesores de Chile,  1997, citado en Revista docencia, 2009)

Se añade que con los resultados de la prueba SIMCE se realiza un traslado de la responsabilidad de los rendimientos de los estudiantes exclusivamente a los docentes,  con el ranking de resultados se fomenta la lógica de competencias entre escuelas, al mercado educativo y la segmentación (OPECH 2005), y como una forma de mejorar el resultado promedio de una escuela muchas veces se  excluyen de ella a los alumnos de menor rendimiento,  estudiantes más pobres y  repitentes  de bajas notas.

Como es posible comprender la prueba SIMCE pretende evaluar la calidad de la educación y el logro de objetivos de la educación, sin embargo, trae consigo numerosos problemas que dañan la concepción del para qué enseñar. Ya que muchas escuelas se  preparan para obtener buenos resultados sin centrarse en  el real aprendizaje de los alumnos.

BIBLIOGRAFÍA.
Magendzo, A. (2008)   Dilemas del curriculum y la pedagogía. Analizando la Reforma Curricular desde una perspectiva crítica. LOM Ediciones. Santiago Chile.
SIMCE (2010) Sistema de Medición de Calidad de la Educación. ¿Para qué sirve el SIMCE? [En línea] disponible en: http://www.simce.cl/index.php?id=286&no_cache=1 [accesado el 10-02-2012]
OPECH (2005) Observatorio Chileno de Políticas Educativas. OPECH. Documento de Trabajo N°1: “SIMCE: Balance crítico y proyecciones imprescindibles” Chile.
Revista docencia (2009) Estandarización educativa en Chile: un peligroso hábito. Docencia n°38. [En línea] disponible en: http://www.revistadocencia.cl/pdf/20100730184208.pdf [accesado el 10-02-2012]

Competencias trabajadas: 1a, 3a, b, c

viernes, 3 de febrero de 2012

Evaluación de aprendizaje


El propósito fundamental de la evaluación educativa es proporcionar a todos los agentes implicados la información fiable suficiente para fundamentar sus juicios, decisiones y prácticas de enseñanza que favorezcan y mejoren los aprendizajes de los estudiantes, el desarrollo de ciudadanos cultos, comprensivos y participativos. Pretende informar los juicios profesionales de los docentes y las decisiones de los estudiantes sobre sus propios procesos de aprendizajes (Pérez 2009: 5). La evaluación entonces debiera responder a nivel de docentes como de estudiantes para la toma de decisiones de acuerdo dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

 “El aprendizaje lo vamos a entender como un proceso que dura prácticamente todo la vida, por lo cual una persona sufre cambios relativamente permanente en sus competencias en todas las dimensiones, a partir de su interacción con el medio físico y sociocultural” (Bonvecchio 2006: 33). Por tanto la evaluación debiese construir a desarrollar estos cambios, que ayude a la toma de decisiones para el aprendizaje y progreso de los alumnos, responder a la diversidad, y asegurar que cada uno de ellos siga su propio ritmo de aprendizajes, adaptando las actividades de acuerdo a las características y necesidades de cada uno.  

Según (Santos Guerra 1993 citado por Díaz 2005) señala que una evaluación formativa y educativa debiera responder a los siguientes criterios.
-          Integradora; en dos aspectos, por una parte respecto de la integración del conocimiento, y por otra, que responda al proceso de enseñanza aprendizaje de los alumnos.   
-          Diversificada, es decir, que utilice distintos instrumentos de evaluación.
-          Es una actividad continua y sistemática, que permita tomar decisiones en el momento preciso a medida que se va desarrollando en el proceso.
-          Recurrente, no debe entenderse como hacer lo mismo, sino como una nueva repetición que se tiene que dar para la regulación en la forma  de adaptación o modificación de la actividad.
-          Formativa, puesto que la finalidad es que los alumnos aprendan y progresen, asegurando de esta manera el perfeccionamiento y mejora tanto del proceso de los resultados finales.
-          Criterial, utiliza un referente no normativo y se sustenta sobre  un universo de medida previamente definida.
-          Democrática, procurar dar las mismas oportunidades  a todos los alumnos.
-          Participativa, que el alumno pueda participar en la evaluación, tanto en la suya como la del profesor y del resto de elementos.
-          Personalizada, puesto que es necesario atender a la diversidad y a  los ritmos de aprendizajes y de desarrollo de cada alumno.

Al respecto Pérez (2009), señala que la evaluación de los aprendizajes:  
-          Tiene que ver sobre todo con apoyar a la mejora.
-          Mirar hacia adelante.
-          Se centra en la calidad y en las fortalezas
-          Tiene lugar continuamente cuando estamos aprendiendo
-          Responder a preguntas claves: ¿Cómo ha progresado? ¿Qué dificultades tiene todavía? ¿Qué ayuda necesita ahora?

Esta serie de elementos que señalan los dos autores debieran permitir realizar evaluaciones centradas en los aprendizajes de los alumnos, que sean contextualizadas,  que respondan a las características de cada uno de ellos y así mejor en la calidad de la educación. No obstante según mi experiencia docente señalar que si bien aún son muchos profesores que la evaluación la confunden con calificación, y tal vez es largo el camino para entender la evaluación como una herramienta que permite la mejora de los aprendizajes, sin embargo, la importancia que tiene es fundamental para educar en una sociedad del conocimiento que es compleja y diversa culturalmente. El éxito de la evaluación y del evaluador, como diría Cronbach (1890), debe ser juzgado por lo que otros aprenden. 

Bibliografía.
  • Bonvecchio de Aruani, M. y Maggioni, B. (colab.) (2006)  La evaluación de los aprendizajes. Manual para docentes. 2° ed. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires. Argentina.
  • Díaz, J. (2005) La evaluación formativa como instrumento de aprendizaje en educación física. INDE publicaciones. España.
  • Fernández, J. (coord.) (2002) Evaluación del Rendimiento, evaluación del Aprendizaje. Ediciones Akal, S.A. Madrid. España.
  • Pérez,  A., Fernández, M. y Serván, María José (2009) La evaluación como aprendizaje: ¿Evaluación=Calificación?. Ediciones Akal, S.A. Madrid. España.

Competencias: 1a, 2c, 3a,b,c